VILLAREAL: LA ÚLTIMA BATALLA DEL 2008

El Barça tiene hoy una ocasión de oro para marcharse de vacaciones con la tranquilidad de tener media Liga en el bolsillo. El cuadro barcelonista ha visto como los grandes del campeonato se le han dado hasta la fecha de maravilla y en El Madrigal puede rematar una faena perfecta frente al otro hueso como es el Villarreal.
La victoria tendría un enorme valor tanto en el aspecto moral como clasificatorio. En el aspecto anímico sería una nueva demostración a los rivales de quién es el auténtico dominador y a nivel numérico dejaría una brecha muy significativa respecto a sus contrincantes más directos.
El Valencia era hasta ayer el segundo clasificado a ocho puntos del Barça y puede perder esta posición con tan sólo un empate del Sevilla en Mallorca ya que ambos conjuntos se encuentran empatados. Si el equipo de Guardiola se impone en El Madrigal, el rival más cercano sólo podría ser el conjunto hispalense con el margen actual de los ochos puntos.
El Valencia quedaría, con un triunfo blaugrana, ya a once puntos, mientras que el Villarreal se situaría a doce, un margen demasiado amplio para pensar que cualquiera de los dos pudiera remontar. Por su parte, el Real Madrid también seguiría a los mismos doce puntos con los que se marchó la jornada pasada del Camp Nou y su victoria de ayer frente al Valencia le sería, sobre todo, de gran ayuda para no descolgarse del grupo de equipos que luchan por clasificarse la próxima temporada para la Champions League.
El Sevilla se perfila, a priori, como el único equipo que puede aguantar el tirón al Barça ya que visita a un Mallorca en horas bajas, con una gran convulsión directiva, y con una puntuación de zona de descenso. De todos modos, los hispalenses también pueden acusar la dolorosa eliminación del pasado jueves de la Copa de la UEFA en un grupo en el que se clasificaban tres equipos de cinco participantes.
El cuadro andaluz acabará su partido en Mallorca poco antes de que el Barça empiece el suyo en El Madrigal. Por tanto, el Barça saltará al campo sabiendo si también tiene la opción de distanciar a otro rival directo y, de paso, convertirse en campeón de invierno.
El conjunto barcelonista necesita ganar y que el Sevilla no obtenga los tres puntos para contar con el margen superior de nueve puntos que le permitiría presumir de título honorífico tres jornadas antes de que finalice la primera vuelta. Un empate también le daría virtualmente este campeonato de invierno si el Sevilla no gana ya que el Villarreal seguiría a nueve puntos.
De todos modos, sólo es cuestión de tiempo para que el Barça sea el ganador de la primera vuelta y el objetivo es poner cuanta más tierra de por medio mejor respecto a los perseguidores. La peor parte del calendario ya habrá pasado durante este mes de diciembre y luego volverá a suavizarse con los encuentros ante dos equipos de la parte baja, como son el Mallorca y Osasuna, para cerrar la fase inicial del campeonato con una puntuación que daría total tranquilidad.
Además, los rivales directos seguirán disputando encuentros entre ellos, por lo que se restarán puntos. Por ejemplo, en la próxima jornada, el Madrid y el Villarreal se enfrentarán en el Santiago Bernabéu, así como el Valencia y el conjunto villarrealense en la penúltima jornada de la primera vuelta en Mestalla. El otro equipo, aparte del Barça, que cuenta con un calendario accesible es el Sevilla que se medirá ante Osasuna, Deportivo y Numancia.
La Liga se está poniendo de manera inmejorable para los intereses blaugranas, aunque hoy debe dar el golpe sobre la mesa para que las diferencias queden ampliamente delimitadas. Un tropiezo no sería en absoluto grave, pero permitiría que el Villarreal se enganchase a la Liga situándose a seis puntos y el Sevilla también tendría la opción de colocarse a cinco. Una hipótesis que el Barça debe encargarse de desbaratar con un triunfo esta tarde ante el ‘submarino amarillo’.


Escribe un comentario